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Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) y su impacto en la salud a lo largo de la vida.

El síndrome de ovario poliquístico es un trastorno endocrino, metabólico y reproductivo que afecta a millones de mujeres en todo el mundo.

Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) y su impacto en la salud a lo largo de la vida.

Es una enfermedad de origen multigénica o que está estrechamente relacionada con ciertos hábitos y costumbres.
Hablemos sobre la difusión de esta afección y cómo afecta a diferentes etapas de la vida. Durante la adolescencia, es importante comprender que la apariencia multifolicular de los ovarios es una característica fisiológica normal en esta etapa. Los trastornos del ciclo menstrual que ocurren durante 2 a 3 años de la vida ginecológica no deben ser confundidos con el síndrome de ovario poliquístico.

 
El diagnóstico del SOP se basa en los criterios del consenso de Rotterdam, publicados en 2004. Según estos criterios, se diagnostica el SOP cuando están presentes al menos dos de las siguientes características: 
- Ciclos menstruales irregulares o ausentes (oligo o anovulación crónica).
- Exceso de andrógenos en el cuerpo (hiperandrogenismo).
- Morfología ovárica poliquística, detectada a través de ecografía o ultrasonido.
 
El enfoque del tratamiento varía según la edad y las circunstancias de la paciente.
Debe adaptarse a:
- Adolescentes.
- Mujeres adultas sin interés en la reproducción.
- Mujeres adultas que desean quedar embarazadas.
- Mujeres que están cerca de la menopausia y tienen antecedentes de SOP en su etapa reproductiva.
 
Es fundamental descartar otras causas subyacentes de los síntomas y abordar ciertos hábitos y comportamientos que pueden mejorar la calidad de vida, como:
- Abandonar el sedentarismo y el tabaquismo.
- Mantener una alimentación adecuada a la edad.
- Suplementar con vitamina D si es necesario.
- Seleccionar el anticonceptivo oral más adecuado para cada paciente.
- Utilizar sensibilizadores de insulina cuando sea apropiado.
- Considerar tratamientos para controlar los niveles elevados de andrógenos.
 
En el caso de mujeres en la menopausia o cerca de ella, es importante tener en cuenta las implicaciones metabólicas que pueden afectar su salud. Esto incluye la asociación con el síndrome metabólico, trastornos en el metabolismo de los carbohidratos, problemas de lípidos en la sangre, hipertensión arterial, obesidad abdominal, apnea del sueño y factores psicológicos, así como la posible relación con el cáncer.
 
El diagnóstico del SOP a lo largo de la vida puede ser desafiante debido a la variedad de presentaciones clínicas. Se requiere un enfoque detallado que combine datos clínicos y bioquímicos para diferenciar entre otras posibles condiciones médicas y sus asociaciones. Esto permite diseñar un tratamiento que minimice los efectos secundarios y promueva una salud nutricional adecuada, además de la adopción de un estilo de vida activo, factores cruciales para abordar esta situación de manera efectiva.